Huascazayola,
que significa “Lugar de Alegría”,
es conocida en todo el país como
Huasca: lugar pionero en la denominación
de “Pueblo Mágico” ahora
utilizado por la Secretaría de Turismo,
pues su imagen y vida cotidiana virtualmente
se detuvo en la primera mitad del siglo
XX, convirtiéndose en un verdadero
patrimonio cultural.
El municipio guarda el sabor característico
de la provincia mexicana. Es difícil
explicar su encanto, puede ser que sus casas
tienen portales y techos uniformes, a la
usanza antigua; los alrededores, donde hermosos
lagos y bosques circundan la población;
las calles empedradas, donde puede llegarse
al mercado de artesanía, uno de los
más completos del país, o
dónde probar los chinicuiles o escamoles:
platillos típicos de Hidalgo.
El mencionado Conde de Regla construyó
portentosas haciendas que siguen asombrando
a los visitantes, pero la que es considerada
la madre de las haciendas, por ser la primera,
construida en 1535, es la es Hacienda de
San Juan Hueyapan, construida por un sobrino
de Hernán Cortés. Aún
cuenta con talaveras, caballerizas, establos
y capilla. Otras ex haciendas interesantes
para el recorrido son la Hacienda de San
Miguel Regla y la Hacienda de Santa María
Regla.
San Miguel Regla es un ejido cercano que
contiene un atractivo visual impresionante:
las Peñas del Aire. Se llega por
medio de un camino de terracería,
hay un punto en que la primera impresión
es ver una enorme roca suspendida en el
aire, y la barranca a un lado que parecería
no tener fin. Sin duda, ideal para deportes
extremos o, simplemente, para deleitar la
vista, vale la pena tomar el aire puro de
sus bosques. Dentro del ejido se encuentra
una presa donde pescar trucha arco iris.
Finalmente, Huasca contiene un sitio de
fama mundial: los Prismas Basálticos,
descubiertos por Humboldt en 1803. Se trata
de gigantes columnas que adornan una barranca,
donde las aguas de la Presa de San Antonio
forman cuatro cascadas sobre las columnas.
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